Claves para simplificar tu comida



Tendemos a guardar demasiadas cosas y esto conlleva mayor esfuerzo por mantener el orden material y mental. Acumular nos desliga de lo verdaderamente importante y  no nos deja disfrutar de lo sencillo.

En la alimentación ocurre lo mismo. Al igual que hemos ido llenando cajones con cosas sin sentido puede que tu alimentación se haya convertido: en un enredo de deseos que se han ido postergando, en un constante acopio de alimentos de moda, en cocinar siempre con prisas, en desorganización,…

Es necesario detenerse unos instantes, poner en orden las ideas y decidir qué es lo realmente importante para ti, AHORA, es decir, tomar una visión de conjunto que permita detectar que aspectos de tu alimentación puedes y quieres mejorar en este momento. 

A partir de ahí empieza el cambio. La idea fundamental es que conociendo el punto de partida, es decir, aquello con lo que contamos actualmente (tiempo, espacio, conocimientos, utensilios, ...) y sabiendo lo que queremos lograr, hemos de que reorganizarnos y la mejor manera de empezar es simplificando la comida.



Cómo simplificar la cocina y tu forma de comer:

 Como explicaba en este otro artículo la cocina ha de ser un lugar agradable, despejado y limpio, en el que solo debe haber lo necesario para preparar la comida y comer agradablemente.

 La despensa o nevera solo debe contener alimentos nutritivos. Los básicos son: cereales en grano (arroz, quinoa, trigo sarraceno, mijo,…) legumbres (en grano, cocidas o derivados como el tempeh), pasta, verdura, fruta, aceite… pero no caigas de la tentación de comprar alimentos insanos como precocinados, bollería industrial o postres lácteos.  

 Olvídate de hacer varios platos para una comida. Eso déjalo para ocasiones especiales, fines de semana, etc. Durante la semana si vas con prisa o comes en el trabajo, es más práctico realizar un solo plato completo. ¿Has oído hablar de los Buddha Bowl? Estoy preparando contenidos sobre ello que iré publicando más adelante.

 Reserva un día al mes para cocinar. Realiza comidas caseras que se puedan congelar y te permitan tener una buena provisión de platos para los días en que no tengas tiempo. Aprovecha también para congelar el excedente, si te queda una ración de sobra del plato que acabas de comer, ponlo en un envase, márcalo con el nombre y la fecha, para saber que contiene, y congélalo, más adelante te puede sacar de un apuro.



 Vuelve a comprar en los mercados semanales, busca productores locales y familiarízate con las frutas y verduras de temporada, Esto te ayudará a conocer mejor los alimentos para decidir qué comer y evitar caer en la rutina.

 Nunca tires las sobras de comida, te pueden servir para “inventar” o completar un plato del día siguiente. Nuestras abuelas tenían una gran facilidad para realizar esta tarea, solo hay que poner un poco de imaginación. Acostúmbrate a mirar, de vez en cuando, el "fondo de nevera", te puede resolver una comida y evitarás desperdiciar.

 Verdura. Quizás no conoces suficientemente las verduras y se te hace cuesta arriba introducir estos alimentos, vamos, que no parece que esto sea simplificar. Pero yo te propongo que empieces por lo más sencillo hacer sopas o cremas, cocinarlas al vapor, salteadas… Como decía antes, deja los platos más elaborados para momentos especiales.



Tener en cuenta para empezar:

📝 Innovar: Comprar y probar cosas nuevas siempre apetece y llama la atención pero no es prioritario si queremos simplificar. No nos dejemos llevar por los anuncios o lo que está de moda en este momento. Créeme, estar a la última no es lo más importante. Para simplificar tu cocina y mejorar tu salud lo primordial es el siguiente punto.

📝 Excluir malos alimentos. Este siempre debe ser el primer paso para simplificar. No debes tener la despensa llena de productos industrializados por mucho que prometan ser “ideales” y “sanos”. Una despensa solo debe tener alimentos de verdad. “Las tentaciones” déjalas para comprar un día puntual pero nunca para aprovisionar tu despensa.

📝 EnergíaUn alimento procesado industrialmente ha perdido toda su vitalidadYa sabes que todo en el universo es energía.  Las plantas la recogen del sol y de la tierra. Una vez en casa, la forma de cocinar y quien cocina también aporta energía a la comida. Si estas de mal humor cocinando, pones las noticias o discutes mientras comes, esa energía negativa revertirá en tu comida y en ti. Intenta ser positivo en todos los ámbitos de tu vida.

📝 No es necesario tener la cocina llena de pequeños electrodomésticos ni accesorios novedosos. Empieza a cocinar con lo elemental, lo de siempre  y te irás dando cuenta, poco a poco, de lo que realmente necesitas.




📝 Actitud. Es el último punto pero quizás el más importante. De nada sirve hacer las cosas sin motivación, por moda, por imposición o por aparentar. Los propósitos nacen de dentro, de una necesidad. Has de creer en lo que haces y poner tu corazón en ello.


Después de leer todo esto parece que en lugar de simplificar tu alimentación, la estuvieras complicando y que vas a tener que invertir mucho tiempo. Pero te aseguro que obtendrás muchas satisfacciones si te retiras 20-30 minutos de las redes sociales o la tele y los dedicas a preparar algo saludable para cenar y/o comer al día siguiente en tu renovada cocina y con los alimentos de verdad que ahora llenan tu despensa.





Reserva cada día un espacio para preparar tus comidas y simplifica. Será otro paso más en el cambio hacia una alimentación más sana. 



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