Cómo elegir la dieta correcta


La tendencia actual es buscar la dieta milagrosa, la que haga desaparecer un síntoma molesto, la que nos deje la figura perfecta, la que nos simplifique la vida…. Pero no nos preocupamos por encontrar una dieta que mantenga nuestra salud ni que atienda a las necesidades de nuestro organismo.

Así que cuando, en este post, hablo de dieta correcta, no me refiero a “hacer dieta”, “ponerse a régimen”, “perder kilos”. Me refiero a buscar aquel tipo de alimentación que es adecuado para cada uno de nosotros, simplemente por salud.

La salud es algo efímero y difícil de percibir. Nos acordamos de ella cuando ya no la tenemos y aunque hagamos buenos propósitos estando enfermos, volvemos a caer en otra trampa cuando volvemos a la rutina.
Si es tu caso y quieres cambiar de forma de comer, te doy unas pautas para que te animes a dar el paso.

Cómo  podemos saber cual es la dieta que necesitamos
Los hombres primitivos utilizaban el instinto para reconocer alimentos comestibles. Posteriormente, al ir evolucionando y ampliando nuestra variedad y cantidad de alimentos, hemos ido dejando a un lado el instinto y perdiendo la capacidad de percibir nuestras propias necesidades. Y finalmente, con la llegada de la tecnología moderna, empezamos a tomar alimentos prefabricados, procesados y desnaturalizados, por comodidad, por su aspecto exterior,  por gula,  por moda, etc., abandonando toda lógica y sentido común.

Hoy en día existen muchas tendencias alimentarias: omnívoros, vegetarianos, veganos ovolactovegetarianos, paleo, frugívoros, crudíveganos, flexitarianos, macrobióticos… y otras dietas orientales, menos conocidas en el mundo occidental.
No podemos decir categóricamente que alguna de ellas sea la mejor. No existen las verdades absolutas. Todas ellas tienen cosas buenas y ayudan a mucha gente a recuperar su salud, pero no podemos generalizar. De manera que cada persona ha de buscar la que le resulte más conveniente.

Pero en ningún caso la dieta elegida ha de suponer un sacrificio, ni un malestar, ni una obsesión, ni un autoengaño. No se trata de hacer una dieta por moda, ni adoptarla como algo temporal. Elegir tu forma de comer es elegir tu forma de vida, (suena a frase hecha, pero realmente es así).
Adoptar una dieta como un nuevo estilo de vida, ha de ser algo con lo que te sientes bien, física y mentalmente, que percibas que tu cuerpo te lo agradece, con la que notes que las digestiones son fáciles y correctas y sobre todo, que te haga sentir feliz y lleno de energía.

No hay que seguir pautas estrictas. La alimentación no debería admitir dogmas. Es bueno tener conocimientos, saber que terreno se pisa y ampliar información para conseguir una dieta equilibrada, pero sobre todo, es más importante buscar tu propio estilo, manteniendo un equilibrio y comprobando que lo que comes te sienta bien y lo incorporas con facilidad a tu vida.
Por todo ello es fácil comprender que cualquier dieta se ha de individualizar, adaptar a las necesidades de esa persona. Y si además padeces alguna enfermedad, la adopción de una dieta personalizada es fundamental.

Por donde empezar:
Si fuéramos capaces de recuperar nuestro instinto, tendríamos una valiosa información del estado de salud en que nos encontramos y las necesidades nutritivas que tenemos. Dado que esta no es la situación, no nos quedará más remedio que comenzar probando la dieta que más nos llame la atención. No se trata de elegir una al azar, ni aquella que ahora aparece en todas las revistas, se trata de aquella que resuene dentro de ti, que te hace buscar más información y que sientes que se adapta a lo que necesitas. 
Cuando uno está inmerso en este proceso de cambio estas señales son fáciles de percibir, son progresivas y a medida que vamos informándonos más sobre ella nos entusiasmamos y no va pareciendo más cercana. Por el contrario, cuando uno hace una dieta porque  la hace algún famoso no se percibe ningún vínculo y la única satisfacción que se puede conseguir es "estar a la moda".
Vamos por pasos:

- Lo primero: si estamos sanos, hacerse una analítica inicial no está de más. En caso de padecer alguna enfermedad, siempre hay que contar con ayuda especializada de un profesional de la nutrición.

- La mejor forma de empezar, es buscar información, leer mucho y  analizar si la dieta elegida cubre nuestras necesidades y expectativas.

- Después comienza la fase de experimentación, es en la que más se aprende. Se trata de ir probando las distintas opciones que nos ofrece dicha dieta. Es bueno ir a  algún curso, conocer gente que haya hecho el cambio o que esté empezando como tú. Es importante no quedarse solo en lo básico, sino buscar más allá, probar tus propias ideas y utilizar la imaginación. Sin embargo, hemos de ser conscientes de que se dan pasos hacia delante pero también, algunos hacia atrás. Esto no es malo, forma parte del aprendizaje, no hay que desanimarse, nos resultará útil para valorar los errores y buscar alternativas.

- Adaptación. Hay que tener claro que cualquier cambio trae consigo un proceso de adaptación, que es, sin ninguna duda, lo que más cuesta de cualquier cambio. El proceso debe ser lento, valorando los pequeños avances como triunfos que, a su vez, crean nuevas expectativas.
También hemos de tener en cuenta que durante el proceso pueden aparecen cosas con las que no contábamos, reacciones de  nuestro cuerpo, que pueden parecernos patológicas. Esto requiere una aclaración: cuando dejamos atrás una alimentación en la que abundaban los tóxicos y optamos por otra más natural o higienista, el cuerpo empieza a hacer una depuración. No debemos confundir las reacciones fisiológicas producto de esta depuración con una intolerancia o una alergia. Los síntomas producidos, algunas veces desagradables, se deben a que el mecanismo detoxificante pone en circulación sustancias inútiles y tóxicas que el cuerpo tenía acumuladas desde años atrás, y están buscando canales de eliminación.

- Integración. Ya estás inmerso en tu nueva dieta, se ha convertido en una rutina más de tu vida y además, has desarrollado nuevas capacidades y entre ellas quizás encuentres que sabes utilizar tu instinto. Poco a poco irás percibiendo qué alimentos prefiere tu cuerpo y cuáles rechaza, te darás cuenta de que tenías creencias respecto a ciertos alimentos, que van desapareciendo. En suma, tu vida ha cambiado y te sientes bien.

Si esto no te ha ocurrido, es decir, no estás satisfecho con la dieta que sigues, tienes molestias, te produce malas digestiones, no consigues dejar los malos hábitos alimenticios o ha empeorado tu calidad de vida, entonces hay que valorar las posibles causas:
  • No haber seguido correctamente los pasos para la adaptación
  • Mala combinación de alimentos.
  • Excesiva o deficiente ingesta. Mal reparto de las comidas en el día.
  • La dieta resulta desagradable o incompatible con tu ritmo de vida.
  • No estás preparado para el cambio.

Según las causas, se buscarán las soluciones. Pero es esencial saber que abandonar una dieta por desconocimiento o por desmotivación nos llevará a fracasar con la siguiente que probemos. Es necesario tener un nivel alto de motivación antes de empezar, esto es garantía de éxito.


Qué normas básicas debe reunir una dieta sana y equilibrada

La industria ha alterado los alimentos de tal manera que se han perdido numerosas cualidades nutricionales y enzimas necesarios para la vida. Ha diseñado nuevas sustancias antinutritivas que son capaces de atravesar la barrera intestinal y llegar a distintas partes del organismo, donde se acumulan, pues no son utilizables. Comemos mucho, yo diría que en exceso, y mal. Estamos alimentados pero no estamos nutridos.
Por todo ello es lógico pensar que el consumo de productos naturales, llenos de vida son los que realmente aportarán aquellos nutrientes que necesitamos.
  • Los expertos coinciden en que los alimentos debe ser lo mas naturales posibles, evitar el refinado, el procesado y el excesivo cocinado. Es fundamental eliminar el azúcar de nuestra alimentación diaria, reducir la sal y el café. Comer menos y más ligero. Tomar fruta y verdura cruda nos aporta los nutrientes en su estado más puro.
  • Saber qué alimentos precisamos es una tarea difícil. Requiere prestar atención al cuerpo y saber escuchar. Para hacer más fácil la tarea, la naturaleza nos ayuda poniendo a nuestra disposición los alimentos idóneos para cada estación del año, así que solo tenemos que seguir su ritmo y realizar consumo de temporada.
  • No menos importante es tratar a los alimentos con respeto, elegirlos cuidadosamente, cocinarlos con amor y comerlos con calma y agradecimiento. Cocinarlos deprisa y engullirlos no alimenta ni al cuerpo ni al espíritu.
  • Nunca comer sin hambre y parar cuando ya nos sintamos satisfechos. Evitar cocinar en exceso los alimentos y procurar incorporar alimentos crudos en cada comida: fruta y verdura.
  • Sea cual sea la dieta elegida, hay que esforzarse en buscar el equilibrio, la aportación correcta de todos los componentes nutritivos de los alimentos. Nutrirse significa que cada célula de nuestro cuerpo esta recibiendo los nutrientes que necesitan, con alimentos llenos de vida.


Consejos finales:
- Debemos dar un margen de tiempo al proceso de cambio, introducir las novedades  lentamente, observando el cuerpo y sus reacciones, y celebrar los progresos.

- Siempre es más fácil llegar al objetivo fijado si lo haces acompañado. Compartir tus ilusiones y pequeñas conquistas diarias con tus personas queridas, refuerza tu pronunciamiento.

- Podríamos resumir que la dieta elegida es correcta, cuando nos aporta bienestar y nos mantiene sanos. La incorporación de la nueva alimentación que has elegido a tu ritmo diario, no debe provocar confusión o desconcierto y, sobre todo, no debe convertirse en una obsesión.

- En cualquier caso, si no te sientes seguro con lo que estás haciendo, busca información, pregunta o pide ayuda, pero no te arriesgues con una dieta incompleta.










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12 comentarios :

  1. Hola. Te escribo porque no comprendo bien lo que que quieres decir, escoger la dieta que más me llame la atención no me parece acertado, con poco criterio. es como escoegr al azar.
    Me gustaría que explicases este punto
    Gracias por este blog tan instructivo

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  2. Muchas gracias por el comentario.
    Lo que quería decir con esta frase es que si sientes la necesidad de cambiar siempre habrá alguna dieta que destaque para ti, que resuene en tu interior y te apetezca probarla. No es una decisión que se deba tomar en cinco minutos ni en cinco días. Si la eliges porqué la hace un personaje famoso o porqué está de moda no serás tú quien la ha escogido, sino que te has dejado llevar y seguramente se convertirá en algo pasajero.
    Espero haber aclarado la duda
    Aprovecho para modificar un poco el texto del post para que quede más claro. Gracias por tu aportación
    Saludos.

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  3. Me parece una entrada la mar de interesante y con útiles consejos a tener en cuenta.
    Como soy un enamorado de la cocina, siempre que pueda me tendrás por aquí.
    Saludos cordiales.
    Ramón

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  4. Gracias por tu comentario.
    Me alegra saber que resulta útil la información que escribo

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  5. Hola! He encontrado este blog a través de los premios 20blogs. Quería felicitarte por el buen trabajo que estás llevando a cabo. A seguir así!

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    1. Muchas gracias Marc
      Ya he visitado tu blog, me ha parecido muy interesante. ES bueno conocer otras opiniones de la actualidad nutricional
      Saludos

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  6. Acabo de leer tu articulo, y la verdad hace tiempo que intento seguir una alimentación lo más sana posible, procuro tomar productos bio, frutas verduras ensaladas...es difícil para mí, pues a veces cuanto más leo, mas dudas tengo, pero ahí sigo intentándolo, en la fase de transición. saludos

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    1. Mis felicitaciones. Que estés en este punto significa que ya has superado dos fases, la primera descubrir que había cosas que cambiar y la segunda intentar salir de tu zona de confort. No te desanimes, la transición puede ser larga pero siempre es enriquecedora y como bien dices, surgen dudas e incluso desconcierto por la variedad de información que te puedas encontrar pero en eso consiste esta fase de crecimiento, en validar y verificar la información.
      Si necesitas algún apoyo, a través de la pestaña contacta puedes enviarme un mail.
      Ánimo y suerte!!

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  7. Gracias, tengo 40 años y por primera vez estoy por hacer un cambio en mis hábitos alimentarios. no es fácil pero tampoco imposible ya que soy un hombre que vivo en un pueblo donde alternamos bastante pues la comida y la bebida es parte de la cultura y los cambios cuestan un poquito mas. Pero como digo gracias y a tomármelo con calma para poder llegar al éxito.

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    1. No te preocupes por las "buenas costumbres" de tu pueblo, creo que no debes perderlas, solo moderarlas. Lo importante es que has tomado tu decisión. Ahora solo te queda ir planteándote metas pequeñas. Yo siempre aconsejo empezar por dejar los alimentos insanos. En esta otra entrada daba ideas para ir alcanzando metas. http://quesabesdenutricion.blogspot.com.es/2011/03/como-cambiar-habitos-alimentarios.html
      Si necesitas ayuda escríbeme en la pestaña contacta.
      Enhorabuena y no decaigas.

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  8. No tienes idea de lo mucho que me ayudo leer este articulo, es exactamente lo que mi corazon necesitaba. estoy luchando con un sobrepeso de 80 libras y por fin tengo el valor de afrontar mi problema y buscar una solucion, lo he intentado todo y siempre desisto por que solo copio dietas ajenas a mi que no se adaptan a mis necesidades. he hecho casi todo lo que comentas y todavia estoy aprendiendo mucho. en resumen he descubierto que este es un proceso espiritual tanto como físico. tengo mucha esperanza ya que puedo ver que aunque no he bajado mi peso todavia por que estoy comenzando, si me siento con mucha energia, con menos anciedad y menos depresion. que tengas un lindo dia.

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    1. Como me alegro!!!.

      Es maravilloso cuando uno encuentra su propio camino ¿verdad? Es duro y difícil, a veces te despistas y te sales de la vereda pero acabas volviendo porque es allí donde eres tu mismo y donde sientes que aún hay muchas cosas maravillosas por descubrir. Puede que el fruto tarde en llegar pero te aseguro que llega.

      Te felicito y te animo a seguir tu camino y a levantarte cada vez que tropieces. No olvides nunca que de todo se aprende y tu cuerpo te envía señales. Cuerpo, mente y espíritu van unidos, mantenerte en el camino significa lograr el equilibrio entre los tres. Por experiencia te digo, que cuando se va alimentando más la parte espiritual el cuerpo y la mente se mantienen en armonía y te facilitan el proceso.

      Enhorabuena y suerte

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