Alimentación en la estación intermedia

La adaptación al entorno es una forma de vivir el presente, de estar atentos a nuestras necesidades y cuidarnos. Cuando vivimos en armonía con nosotros mismos y con nuestro hábitat nos resulta más fácil alcanzar el bienestar y conservar la salud. La alimentación nos ayuda a encontrar esta armonía siempre que fluyamos con los ciclos cambiantes de la naturaleza.





La estación intermedia, según la Medicina Tradicional China, es una breve pero intensa estación conocida también como quinta estación o verano tardío. Viene a ser lo que el refranero popular español llamaría veranillo de San Miguel (en torno al 29 de septiembre) o veranillo del membrillo (por ser en estas fechas cuando madura este fruto).

Últimamente se habla del veroño (verano + otoño). Corresponde a esos días de final de verano en los que nunca sabes que ropa poner: por la mañana cuando vas a trabajar la temperatura suele ser baja y al mediodía cuando vuelves hace calor. Si te pones a la sombra te quedas frio, pero si te pones al sol, quema.

Anécdotas aparte, según la MTC, esta estación se sitúa entre finales de agosto y mediados de octubre, sin fechas exactas, porque las estaciones dependen del clima no de calendario.

Es una estación corta, de transición, un paso de la energía yang a energía yin. Después de un verano de expansión, toca recuperar el equilibrio y volver a nuestro centro. Es, por tanto, una etapa de reajustes, volver a recolocarnos, retomar nuestros objetivos y proveernos de energía para empezar un nuevo ciclo.


El verano tardío está relacionado con el elemento Tierra que nos da soporte, estabilidad y nos ayuda  enraizarnos y conectar con nosotros mismos. El color predominante es el amarillo-naranja y los  órganos relacionados con esta estación son Bazo-Páncreas y Estómago, todos son órganos digestivos, que representan el centro, donde conectan los demás órganos. Para los chinos el Bazo, no como órgano, sino como canal energético, es muy importante y tiene mucho que ver con la digestión. Se le atribuye el transporte y la transformación de la energía Qi del alimento.

Es pues, una época en la que conviene prestar atención a nuestras digestiones, armonizando el sistema digestivo. Una buena digestión es necesaria para que se produzca una correcta absorción, el organismo reciba todos los nutrientes necesarios y nos sintamos llenos de energía. 



Cómo se armoniza el sistema digestivo

En primer lugar hemos de hacernos conscientes del momento en el que estamos y de los requerimientos de nuestro cuerpo. Estamos es una estación con clima variable, en la que retomamos rutinas, trabajo y proyectos, y nuestro cuerpo está intentando adaptarse a todo ello.

Para facilitarle el trabajo procuraremos tomar alimentos de temporada, aquellos que nos proporciona la Naturaleza en cada estación. Tienen la peculiaridad de ofrecernos unas cualidades y propiedades que  nos equilibran con el clima.

Debemos buscar el bienestar individual atendiendo a nuestras necesidades personales. Esto se consigue gracias a la autoobservacion: qué comemos, cuanto comemos y cómo nos afecta.

No comer nunca sin hambre y respetar la capacidad digestiva de cada uno. No todos los alimentos son adecuados para cualquier momento o para cualquier persona aunque corresponda con la época.

Procurar tomar alimentos templados, evitando los extremos, sobre todo, los fríos.

Es muy importante hacer una transición lenta, tanto en la forma de cocinar como en los alimentos que vamos a cambiar. 




Qué alimentos escoger

Necesitamos alimentos armoniosos para que nos ayuden a centrar y calmar la energía exuberante del verano. Son ser alimentos que están en contacto con la tierra, de color amarillo-naranja, redondos y con sabor discretamente dulce.

Estos son: mijo, garbanzos, zanahorias, col, nabo, chirivía, boniato, cebolla, manzana, granada,…

Tenemos que ir dejando atrás las ensaladas y comidas frías para dar paso a platos más cocinados que vayan preparando el cuerpo para el clima frio que vendrá después. Por ejemplo: guisados, hervidos y estofados. Pero las preparaciones deben ser sencillas y poco condimentadas porque buscamos un efecto neutro en el plato.


El mijo es muy versátil. Lo puedes utilizar en grano para elaboraciones tipo tabulé o paella. Lo puedes incluir en sopas y cremas. Incorporarlo en guisos y estofados. Si lo cueces durante más tiempo y con algo más de agua obtendrás una masa cremosa estupenda para croquetas y hamburguesas. Y puedes preparar un delicioso desayuno en forma de crema, solo o mezclado con arroz.   



Este cereal es útil para calmar problemas digestivos a la vez que combate el cansancio físico y mental. Es el único cereal alcalinizante.

A pesar de ser más apropiado para esta época, yo recomiendo tomarlo todo el año por sus cualidades energéticas, digestivas y alcalinizantes. En invierno haríamos preparaciones más elaboradas como guiso, fritos y la crema de desayuno y en temporadas cálidas en forma de ensaladas o de tabulé

Introduce más raíces en tus platos para hacerlos más digestivos. La chirivía  aporta un sabor especial a cremas, caldos y asados. La zanahoria es más dulce, las puedes utilizar para platos saldos o dulces y tiene un gran poder tonificante sobre el aparato digestivo.

Añadir algas en los platos es una buena forma de remineralizar. En esta estación se aconseja el alga Arame. Recuerda que las algas siempre se usan en una proporción muy pequeña en los platos.


También recomiendo poner un poco de miso cuando cocines. Al ser un alimento fermentado aporta muchos beneficios: favorece la flora intestinal, ayuda a desintoxicar el organismo, ayuda en la digestión y además es alcalinizante y remineralizante. Busca siempre uno que no esté pasteurizado. En esta época del año la variedad más aconsejable es el Mugi miso (de soja y cebada), aunque también se puede usar el Genmai miso (de soja y arroz). Ten en cuenta dos cosas: que está muy salado y que nunca debe hervir, (algo parecido a lo que ocurre con el Tamari)


Esta lista que te ofrezco no quiere decir que solo se deban comer estos alimentos, sino que los utilices más a menudo y, sobre todo, en momentos en que tu aparato digestivo necesite armonizarse. A la par, procura llenar tu despensa y tu nevera de alimentos locales y de temporada. 
Las verduras y frutas que corresponden al mes de septiembre las puedes consultar aquí.




No debes olvidar...

✔ Masticar bien siempre pero aún más en esta época del año que se corresponde con los órganos digestivos.

✔ No cenar tarde. Si eso no es posible, intenta hacer cenas livianas y templadas.

✔ No comer en exceso, esto debilita al Bazo y satura al Hígado.

Aunque hayas leído que el sabor asociado a esta estación sea el dulce nunca se refiere a azúcar ni endulzantes añadidos. La necesidad de alimentos dulces para esta temporada se suple con: cereales, calabaza, cebolla, zanahoria… y su forma de prepararla para que potencien su sabor. También puedes hacer compota de frutas sin necesidad de azúcar, a lo sumo añade orejones o pasas.



El verano tardío es un buen momento para repasar nuestros hábitos alimenticios. Hacernos conscientes de esto nos lleva a tomar las riendas y no dejar que nos arrastre la marea de la rutina y las prisas. La mejor manera de cuidarse y organizarse es hacer un plan semanal de comidas atendiendo a las recomendaciones antes expuestas









Este artículo está incluido en la PÁGINA ALIMENTOS PARA CADA ESTACIÓN

Actualizado en 2017

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