Sobrevivir a las comidas navideñas

Ya llegaron las fiestas de Navidad y con ellas las celebraciones. Es tiempo de alegría y reunión, pero también es costumbre llenar la mesa con excesiva comida, incluida la inmensa variedad de dulces tradicionales.
La esencia de estas fiestas es la reunión de la familia, la festividad, compartir… Ya han pasado aquellos tiempos en que tiraba la casa por la ventana y se comía de todo  lo que no había el resto del año.
En 2 semanas realizamos un mínimo de cinco comidas copiosas, excesivas y totalmente  desequilibradas. A estas se añaden las de empresa, de asociaciones, con amigos y demás actos sociales.
En resumen: Comer en estas fiestas no debe ser un desafío a las leyes de la naturaleza, forzando nuestra capacidad digestiva, maltratando nuestro organismo y perjudicando nuestra salud. Debe ser un agradable acto familiar de encuentro del que forma parte la comida.

CONSEJOS PARA UNA ALIMENTACIÓN RAZONABLE DURANTE LAS FIESTAS

Si lo que nos preocupa de estas fiestas son los excesos y las malas digestiones no sirve de nada arrepentirse al otro día. Solo hay una solución: moderación
Por ello os dejo unas recomendaciones para que resulte más fácil:

- Para empezar no se debe acudir a estas comidas con mucha hambre, esto nos hará comer con ansiedad y sin medida. Por eso es bueno comer algo de fruta media hora antes del ágape.
- Es fundamental controlar el tamaño de las raciones, procurar no repetir y si ya has comido suficiente no tengas reparo en dejar algo en el plato.
- Comer despacio y masticar bien, disfrutando de la comida, hará que tengamos sensación de saciedad antes.

- Beber poco durante la comida, evitar los refrescos y bebidas gaseosas y limitar el consumo  de  alcohol, este es preferible reservarlo para el postre.
- A la hora de los dulces navideños, hay que tener en cuenta que los polvorones son una autentica bomba, superior a los turrones. Ya sabemos que no se debe tomar postre después de las comidas, pero podemos hacer una excepción. Pon en un plato algunos dulces y así evitarás asaltar la bandeja.
- Las frutas secas son un buen alimento, pero no como postre y menos después de  una comida copiosa, son muy ricas en hidratos de carbono. Puedes reservarlos para tomar entre horas, si te entra hambre.

 Si cocinas tú, tienes la oportunidad de hacer platos equilibrados:
    - Elige bien el menú y no pongas demasiados platos. Un entrante suave y un plato principal bien presentado y equilibrado, con una buena guarnición, son suficientes.
    - Si vas a poner entrantes procura que no sean grasos.
    - La verdura no se debe excluir del menú como si fuera un alimento menor o que viste poco. Es el mejor acompañamiento para cualquier plato, solo hay que ponerle un poco de imaginación. Las ensaladas variadas y coloridas dan un buen toque a cualquier presentación, por ejemplo la escarola, es una verdura amarga que nos ayudará a la digestión de las grasas.
  - Evita hacer platos complejos con demasiados ingredientes y muchas salsas. En todo caso, se puede poner alguna salsa en la mesa para quien la quiera.
   - Nunca mezcles dos tipo de proteínas en un mismo menú, es decir, carne y pescado, huevo y carne, etc. Es una sobrecarga para el aparato digestivo.
  - Acompañar los platos de carne con chucrut, col fermentada, facilita la digestión de estas proteínas.
   - La única fruta recomendable como postre, en este caso, sería la piña, ya que gracias a sus enzimas digestivas nos ayudará en la digestión
   - Una infusión es un buen colofón para estas comidas.


LAS OTRAS COMIDAS DEL DÍA


La costumbre de no comer nada en todo el día para reservarse para la cena es una  actitud nada sana y peligrosa. De esta manera se somete al cuerpo a un estrés que no solo descompensa el aparato digestivo sino todo el organismo.
Sabiendo que ese día haremos una cena más fuerte de lo habitual, procuraremos que el desayuno y la comida sean ligeros, pero sin pasar hambre.  Eso si, un rato antes de ir a la cena tomaremos fruta como he comentado antes.
La bandeja de turrones se debe guardar hasta la siguiente celebración. Hay que dar un descanso al aparato digestivo y no seguir comiendo dulces durante los quince días que duran las fiestas.

AL DÍA SIGUIENTE

Hay que saber disfrutar de estos momentos. Pero también es fundamental retomar al día siguiente nuestro ritmo habitual para que nuestras digestiones se resientan lo menos posible. No es bueno arrastrar una indigestión de una celebración a otra.
  • La dieta del día después estará compuesta de sopa de verduras casera o un plato de ensalada o verdura, a ser posible cruda, que ayudarán a la desintoxicación. Si tenemos mucha hambre podemos acompañar las verduras de algo ligero hecho a la plancha. Verduras especialmente interesantes son las alcachofas, que favorecen la función depurativa del hígado.
  • Entre horas, tomar fruta, de un solo tipo cada vez, uvas, manzanas, piña, mandarinas, granada, peras,… que también tienen efecto desintoxicante.
  • Otra opción podría ser sustituir una comida por un yogur desnatado natural con fruta que añadiremos nosotros (de un solo tipo, manzana o piña, por ejemplo).
  • El desayuno debe ser ligero. Lo ideal sería tomar agua con zumo de limón en ayunas para iniciar la depuración. Después de un rato elegir un desayuno ligero, si no tienes hambre no desayunes, tómate una infusión de manzanilla amarga y a media mañana toma algo de fruta si te apetece.
  • Bebe agua a lo largo del día para recuperar la hidratación alterada, fundamentalmente por el consumo de alcohol, también pueden ser caldos o  infusiones.
  • Sobre todo: evitar el pan, el dulce y el alcohol a lo largo de todo el día.
  • Haz ejercicio, el que puedas o el que más te guste, o al menos, camina como mínimo durante 30 minutos.
Si queremos añadir un efecto depurativo:

Prepara un caldo depurativo con apio, zanahoria, cebolla, ajo y comino: Escaldar todos los ingredientes y luego dejar en reposo toda la noche. Al día siguiente colar y añadir zumo de limón. Tomar  un vaso media hora antes de las comidas.

También se puede tomar sopa de miso:
El miso es una pasta de color pardo que se obtiene por fermentación de soja y en ocasiones con otro cereal.
El miso tiene un alto valor nutritivo, destaca su alto contenido en proteínas, hidratos de carbono, vitamina B12 y minerales. Posee múltiples propiedades, en este caso, las que más nos interesan, son estas: apoya a nuestra flora intestinal, nos ayuda a combatir el frío y favorece la digestión gracias a los enzimas que posee. Es un buen alcalinizante del organismo, cosa que resulta especialmente interesante en estas fiestas debido a la alimentación tan ácida que tomamos, rica en  azúcar y grasas animales.
El único inconveniente que tiene es su alto contenido en sodio.
Como utilizar el miso:
La autentica sopa de miso japonesa requiere una elaboración compleja, así que mejor dejarlo para otro momento.
En primer lugar hay que elegir uno que no esté pasteurizado, porqué habrá perdido sus propiedades.
Se puede añadir a cualquier caldo vegetal, casero mejor. Pero se debe añadir al final de la preparación, cuando lo retiremos del fuego y procurando que no hierva pues perdería sus valiosas enzimas. Sacar una pequeña cantidad del caldo y disolver una cucharada, después añadirlo de nuevo al caldo y remover bien.
Si os quedáis con ganas de hacer una genuina sopa de miso os dejo aquí un enlace en el que he encontrado una receta auténtica.
http://www.comerjapones.com/sopa-de-miso-receta


PARA TERMINAR

Tomar infusiones en estos días es más que recomendable. 

Por ejemplo, té verde
También son útiles infusiones diuréticas como cola de caballo o diente de león, deben tomarlas con precaución los hipertensos y cardiópatas ya que puede producir una descompensación.
El boldo, la alcachofa y el diente de león favorecen la acción del hígado, conveniente si hemos tomado demasiadas grasas.
Para los gases, meteorismo, puedes añadir hinojo y melisa.
Otras hierbas muy utilizadas para las digestiones pesadas son manzanillamenta y hierbaluisa, que podemos combinar con cualquiera de las anteriores para obtener una acción más completa. 
Todas las infusiones se toman, por supuesto, sin azúcar.

 Todas estas recomendaciones son por el bien de nuestra salud, la cuestión del peso viene añadida a una correcta alimentación, en la que no se debe poner al límite la capacidad asimilativa del aparato digestivo.





Artículo actualizado el día 06/12/12



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4 comentarios :

  1. Hola. Me interesa esto que has escrito sobre el miso.
    Me gustaría saber donde se compra y como viene presentado.
    Gracias

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  2. Hola Joan.Gracias por tu pregunta.
    El miso se compra en tiendas de herbodietética.
    Existen distintas variedades. El que está hecho solo de soja se llama HATCHO MISO y es el de sabor más fuerte. Si quieres un sabor más suave y algo dulce tienes el KOMÉ MISO que está hecho de soja y arroz blanco. En occidente el más aceptado es el MUGÍ MISO, que está hecho de soja y cebada y tiene un sabor más neutro. Muy importante, has de comprobar que no esté pasteurizado, solo así tendrás garantía de que conserven las enzimas y los lactobacilos que son la fuente de sus propiedades.

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  3. Prometo sobrevivir a estas fechas, un post muy interesante como todo lo que se "guisa" por aquí. Habrá que seguir tus sabios consejos.

    Un abrazote utópico, Irma.-

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  4. Gracias Irma
    Me gusta que sigas mis consejos, ya te preguntaré después de reyes cómo has sobrevivido.
    Felices fiestas

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