Leer etiquetas: 2. Etiquetado nutricional

Una vez conocida la estructura de la etiqueta vamos a detenernos en el etiquetado nutricional.
La información nutricional es opcional, solo es obligatoria en aquellos productos que aleguen propiedades nutritivas, es decir, que en el envase del alimento haya un mensaje que le atribuya, de forma explícita, propiedades determinadas. En este caso los nutrientes a los que hace mención deberán expresarse pormenorizadamente en la etiqueta. Está prohibido otorgar al alimento propiedades curativas.

Para los consumidores es interesante conocer esta información ya que  podemos valorar el contenido en nutrientes, vitaminas, minerales, fibra y la cantidad de calorías que aporta, y de esta manera saber qué alimentos podemos tomar diariamente y cuales ocasionalmente.
Saber leer la información nutricional  puede hacernos cambiar de idea respecto a un producto que creíamos saludable y nos puede ayudar a elegir el que más nos conviene, dejando a un lado los mensajes de la publicidad que nos bombardea diariamente.
Lo primero en lo que hay que fijarse al mirar la etiqueta es como está referida la información, es decir, a una ración o a 100 gramos. Por ración resulta más fácil de comprender y aplicar.

Cuánta información aporta el etiquetado nutricional:

Puede aparecer de dos formas:
La más sencilla, en la que aparece el valor energético y la cantidad de proteínas, hidratos de carbono y grasas.
La más completa: Igual que la anterior pero desglosa los tipos de hidratos de carbono y los tipos de grasas y además añade el contenido en fibra y sodio.
En ambos formatos se pueden añadir datos complementarios sobre colesterol, vitaminas, etc.

Otro dato que también podemos encontrar, en forma de porcentaje, es la cantidad de determinados nutrientes en función de la CDR (cantidad diaria recomendada). Esto nos indica qué porcentaje, del total destinado a un día,  estaremos tomando de un determinado nutriente por ración. Esta información es especialmente útil en hipertensos, diabéticos, para los que tengan el colesterol alto y para los que quieren perder peso.
Las CDR hacen referencia a las calorías, las grasas, los azúcares y sodio. Para el resto de nutrientes (hidratos de carbono, proteínas y fibra) es opcional.

IMPORTANTE: Estos porcentajes se han de tomar como cifras orientativas, no como cantidades estrictas, ya que están referidas a necesidades básicas para adultos mayores de 18 años con un peso normal, pero no tienen en cuenta otros aspectos como el sexo, la edad, el peso, el ejercicio, etc.


Cómo se aparece la información nutricional en los envases?
Actualmente podemos encontrar en el mercado 2 maneras de presentar la información nutricional:
En ambos casos la información es la misma.

En la tabla nutricional los datos se presentan en un cuadrante en el que se van desglosando las cifras. Esto supone tener unos conocimientos mínimos sobre nutrientes para valorar los datos que se aportan.

En el semáforo nutricional se representa en horizontal, pero añade además la utilización de colores: 
El color rojo para aquel nutriente que se encuentra en un porcentaje superior al 20% de la CDR en una sola ración. 
El color amarillo el porcentaje es medio. 
El color verde es por debajo del 7,5%.
Este método es más sencillo de comprender para todo el mundo.


Cómo debemos interpretar los colores
El color rojo no quiere decir que no se puede tomar ese alimento sino que deberás tener en cuenta que ya has tomado la cantidad diaria recomendada de ese nutriente. 
Pongamos por caso la sal. Si vas a tomar un alimento que supera la CDR (en rojo) y eres hipertenso el resto del día deberías anular la sal. O bien elegir otro alimento que te permita repartir la CDR durante el día de una manera más equilibrada. 
El color verde no ofrece limitaciones y el color amarillo indica que habrá que ir sumando a lo largo del día para no pasarse.


Cómo elegir
Cuando nos encontramos en la disyuntiva de tener que elegir entre varias opciones, yo suelo recomendar:

  • Olvidarnos de la propaganda y publicidad y valorar si realmente necesitamos ese alimento.
  • Si queremos saber lo que contiene lo primero es leer la lista de ingredientes (como dije en el post anterior) y comprobar que solo lleva  sustancias conocidas.
  • Después ya puedes leer la composición nutricional, nunca antes, ya que una composición nutricional puede resultar adecuada pero tener una lista de ingredientes poco recomendables.


Ánimo! Con un poco de práctica, esta tarea que parece tan pesada, se convierte en una rutina que te permitirá elegir con un criterio saludable los alimentos.






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2 comentarios :

  1. Muy buena información la que das,deberíamos leer mas y mejor las etiquetas.

    Yo suelo hacerlo y como tienen la letra tan pequeñita, ya estoy tomando la costumbre de echar las gafas al bolso.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias Chary, me alegro de que resulte útil.
    Tienes toda la razón la letra la hacen realmente pequeña y en ocasiones hay que dar varias vueltas al envase para encontrar la información (estrategias disuasorias)

    Participa siempre que quieras
    Saludos

    ResponderEliminar